¿Glucobate? ¡No se deje engañar!
Este es un anuncio ficticio de un producto falso creado por la Comisión Federal de Comercio (Federal Trade Commission, FTC) para alertar a los consumidores sobre los peligros de las estafas de tratamientos para la diabetes que aparecen en Internet.
La evaluación de las declaraciones promocionales sobre productos y servicios para la salud es un proceso de dos pasos. Primero, sea astuto. Después, sea escéptico. Es mejor que consulte a su médico o profesional de atención de la salud sobre la efectividad de cualquiera de estos productos. Los estafadores oportunistas tratan de ganarse su dinero promocionando productos que suenan tentadores pero simplemente no cumplen con sus promesas.
Aquí le presentamos algunas recomendaciones para detectar estafas relacionadas a la diabetes antes de que le den el pinchazo:
- Una declaración que promete que un producto puede curar la diabetes es un indicio de estafa. No existe ninguna píldora, parche, ni ningún otro tratamiento “milagroso” que pueda terminar con la diabetes.
- Los anuncios que prometen demasiado generalmente no le brindan nada. No compre ningún producto del que se diga que puede hacerlo todo — estabilizar el nivel de azúcar en la sangre, terminar con su dependencia de la insulina y causar adelgazamiento fácilmente.
- Un producto del que se diga que es un “gran adelanto científico” puede ser un fracaso. Los científicos del mundo entero están compitiendo para encontrar rápidamente mejores tratamientos para curar la diabetes, por lo tanto los descubrimientos científicos genuinos aparecen en la portada de los periódicos. Desconfíe si es la primera vez que escucha hablar sobre el producto que se promociona en un anuncio o en Internet.
- Los anuncios que tratan de sonar muy científicos son dudosos. Los términos científicos no necesariamente significan que existe evidencia médica. Además, la presencia de un médico en el anuncio no garantiza la efectividad del producto. Los estafadores oportunistas son conocidos por disfrazar de expertos a los modelos publicitarios.
- No se deje convencer por una “historia exitosa” dudosa.
A pesar de lo que declare la compañía no hay ninguna garantía de que el consumidor “A.B. de Pueblito, EE. UU.” haya obtenido los resultados anunciados — ni siquiera está probado que A.B. sea una persona real.
- Una garantía de devolución de dinero no comprueba que el producto sea efectivo. Los estafadores son bien conocidos por tomar su dinero y desaparecer con los bolsillos llenos.
- Si un anuncio para un producto le llama la atención, consulte a su médico antes de probarlo — o comprarlo. Si está considerando seguir un nuevo tratamiento no se demore en consultar a su médico, enfermera, dietista o cualquier otro profesional de la salud que conozca bien su caso.
Para aprender más sobre este tema, visite el sitio de la FTC sobre curas milagrosas.